sábado, 19 de julio de 2014

Cómo mejorar la disciplina en el aula

La disciplina en el aula se refiere a los métodos utilizados para ayudar a los estudiantes a entender lo que es el comportamiento adecuado para un ambiente escolar. Enseñar a los estudiantes a comportarse correctamente mejora la calidad de aprendizaje. Establecer disciplina en el aula también permite al profesor a centrarse en el contenido de la lección.

Instrucciones

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    Haz las reglas con tus estudiantes. Pide a tus estudiantes que enumeren formas de crear un aula respetuosa. A continuación, agrega tus expectativas no negociables a esta lista. Asegúrate de que tu lista cae en consonancia con las reglas escolares principales y otras políticas de la escuela.
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    Redacta un contrato. Envía este contrato a casa para que lo firmen los padres y los estudiantes. Esto asegurará que todas las personas involucradas en la educación del estudiante son claras acerca de las expectativas y los límites.
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    Haz un gráfico. Escribe tu lista de reglas en una gráfica de papel y publícala en un área visible. Estas serán buenas para remitirse a ellas al mediar los conflictos con los estudiantes. Esta gráfica también será una referencia útil durante las conferencias de padres y maestros.
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    Aplica las reglas consistentemente. Karen Zauber de la asociación National Education dice que los profesores deben "ser coherentes con lo que dicen y lo que hacen". Los maestros también deberán asegurarse de incorporar consecuencias naturales. Por ejemplo, si un estudiante no limpia su área de trabajo, entonces le pedirás que utilice parte del receso para organizar un espacio en las aulas.
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    Solicita comentarios a otros profesores. Puede que necesites revisar tu proceso. Si has sido claro y coherente pero la disciplina aún tiene que mejorar, usa aportaciones de los colegas para ajustar tu enfoque.
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    Mantén las expectativas apropiadas para tu edad. Pide a los alumnos que se comporten de formas que sean apropiadas. Por ejemplo, un estudiante de noveno grado podría esperarse que se sentara en silencio durante una presentación de una hora de duración. Esta expectativa no sería adecuada para un estudiante de primer grado.

26 consejos para ser un maestro eficaz

1. Ten vista de águila para mejorar tu alcance y así llegar a los estudiantes con dificultades y estudiantes exitosos. Nunca compares y ten en cuenta que ningún alumno es igual.

2. Busca el modo perfecto para mantener una buena relación con la familia. Como dice José Antonio Marina: "para educar necesitamos a la tribu entera".

3. Lee sobre las mejores técnicas de enseñanza, intenta llevarlas a la práctica, y si no funcionan puedes combinarlas con tu propia experiencia. Muchos de los teóricos de la educación jamás estuvieron en un aula.

4. Anima a diario a que los alumnos investiguen nuevos descubrimientos en su casa y que los compartan la clase

5. Incorpora música en momentos puntuales. Haz un trato con tus alumnos para que sepan concentrarse con sonido ambiente. Ojo, nada de poner esta canción de heavy metal que tanto te gusta en tu vida personal.

6. Desafía a tus alumnos para que vayan más allá de su alcance habitual. Para ello es importante conocer bien uno a uno.
7. Incorpora lo que yo llamo "los deberes en su mundo". No te engañes, cuando llegan a casa, normalmente cogen la tablet o el portátil para enredar. Si creas una plataforma online para que hagan sus deberes, quizás no las parezca una tarea ardua y podrás conseguir que repasen de forma "lúdica" lo visto a lo largo de la mañana en clase.

8. Intenta introducir las nuevas técnicas de gamificación en el aula y sobre todo premiar un gran intento.

9. Experimenta en el aula aquello que un compañero te contó que le funcionaba con sus alumnos. No tiene porque funcionar con los tuyos, pero está bien que lo intentes y que evalúes los resultados.

10. Debes conseguir crear un punto de vista global en los niños y niñas para que se sientan ciudadanos del mundo.

11. Fomenta un montón de preguntas, no tienes porque saber contestar todos, pero haz que todos los educandos se sientan parte de un equipo de reporteros que tienen que dar respuestas a todas sus preguntas. Entre todos quizás podéis sacar alguna conclusión.

12. Haz que los propios alumnos sientan sus progresos. Por ejemplo, muestrales lo mal que escribían al principio del cuaderno y como poco a poco gracias a su esfuerzo escriben mejor. No te quepa duda que saldrá del cole contándoselo a su mami.

13. Entrega a tus estudiantes todas las herramientas para triunfar en la vida. Esto está un poco relacionado con las Competencias Básicas. Hay algunas cosas que normalmente pasamos por alto en el aula por falta de tiempo. Para mi una de ellas es la oratoria. Haz que tus alumnos hablen frente a el resto de la clase, aunque sea contando lo que hicieron el fin de semana. No se puede tolerar ver estudiantes universitarios que tienen pánico a presentar trabajos en clase y eso podemos curarlo desde bien pequeñitos.
14. Sonríe, siempre, siempre y siempre. Es difícil, pero para ello te puede ayudar intentar dormir lo necesario. Eres el capitán o capitana del barco. Si tu no estas al 100% tus marineros tampoco.
15. Haz piña con el equipo de profesores de tu colegio. Es imposible pedir trabajo cooperativo a tus alumnos si tu mismo no lo haces.

16. Cuida tu voz. A todos se nos escapa alguna vocecita de vez en cuando, para que negarlo, pero conviene recordar que no debes levantar la voz ya que esto te ayudará a mantener el control de tu aula y por supuesto de tu herramienta de trabajo más importante.

17. No te desanimes si no ves progresos inmediatos y anima a los estudiantes a lo largo plazo. La educación y la paciencia van siempre de la manita.
18. Crece junto a tu clase. Los alumnos y alumnas tienen mucho que enseñarte a diario. Tu no eres el único sabio en la clase.

19. Ancla tus lecciones en su mundo. De nada vale enseñar diferentes ecosistemas a un niño o niña si no lo relacionas con su entorno más próximo. Lo palpable o visible es mucho entendible que lo imaginable.

20. Mantiene tu nivel de energía para estar al cien por cien durante toda la mañana. Para ello seleccionar un buen horario, dentro de las posibilidades, hace que tu energía y la de tus alumnos no se agoten.

21. Encuentra la clave del éxito de cada estudiante y utiliza aquellas materias o lecciones donde más sabe para animarle.

22. No todos los aprendizajes están buscando en nuestra caja del pensamiento. Por lo tanto haz que el alumno se mueva, manipule, cante e incluso ría. Algunos aprendizajes aparecen cuando no estamos pensando en aprender.

23. Permite a los estudiantes a expresarse mediante las artes.

24. Utiliza tu goma para borrar todo lo que un alumno hizo mal el día antes. Conviene relacionar las lecciones de un día para otro, pero nunca los comportamientos de los niños, sino sin querer acabaremos etiquetando.

25. Menos hablar y más escuchar. Algunos profesores hablan tanto que los niños terminan por aburrirse. Es entendible. Cuando notes que te estas pasando de hablar, para el carro y deja que los estudiantes hablen para que expresen sus opiniones.
26. Mantente conectado a los mejores profesores y profesoras que escribenen red. Esta demostrado que aprendemos más cosas de los semejantes que de los libros. Hasta el momento, twitter me parece la mejor opción para ello. No es que yo sea una eminencia, pero si deseas seguirme, dame un silbidito a @alvarot